El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto que fijaba el salario mínimo para 2026.
Esto significa que, mientras se toma una decisión definitiva, el incremento decretado por el Gobierno deja de tener aplicación inmediata y genera un escenario de incertidumbre laboral, contable y financiera para las empresas.
Para los empleadores, el principal impacto está en la nómina, la seguridad social, las horas extras y el flujo de caja, ya que cualquier cambio en el salario mínimo modifica directamente los costos laborales.
¿Qué implica la suspensión?
La medida es temporal, pero jurídicamente produce un efecto importante:
el aumento deja de ser obligatorio mientras el alto tribunal decide de fondo.
En la práctica, esto abre la posibilidad de que el incremento finalmente aprobado sea diferente al anunciado inicialmente (23,7%) y, por tanto, las empresas deben actuar con prudencia financiera para evitar reprocesos, reliquidaciones masivas o afectaciones en caja.
Momento crítico: pago de nómina (13 al 16 de febrero)
En Colombia, muchas empresas pagan nómina quincenal entre el 13 y el 16 de febrero, por lo que las decisiones que se tomen estos días tendrán impacto directo en:
- Horas extras
- Recargos
- Prestaciones sociales
- Seguridad social
- Flujo de caja
Por eso es fundamental actuar estratégicamente y no solo operativamente.
Recomendaciones de Bikans Asesores
1. Diferir el pago de la nómina (si es posible)
Sugerimos programar el pago para el lunes 16 de febrero, mientras se analizan las decisiones empresariales más convenientes.
La nómina no solo incluye salario base:
las horas extras y recargos aumentan significativamente el costo laboral y pueden afectar el flujo de caja si luego se requiere reliquidar.
2. Liquidar con el salario mínimo anterior (2025)
Recomendamos liquidar la nómina con el salario mínimo vigente anterior y, una vez el Gobierno expida un nuevo decreto en firme, realizar los ajustes correspondientes.
Esto evita:
- Reprocesos contables
- Correcciones en seguridad social
- Diferencias en PILA
- Ajustes retroactivos innecesarios
Especialmente porque ya fueron pagadas la nómina y la seguridad social de enero.
3. Posible cambio en el porcentaje de aumento
Debido a la suspensión temporal, se entiende que el incremento del salario mínimo finalmente aprobado podría ser menor al 23,7% inicialmente decretado.
Por lo tanto, pagar anticipadamente con ese porcentaje puede generar pagos en exceso y afectar la liquidez empresarial.
Conclusión
Este no es un tema operativo, es un tema de estrategia financiera.
En momentos de cambios normativos, la mejor decisión no es reaccionar rápido, sino reaccionar correctamente.
Tomar una decisión apresurada puede obligar a reliquidar nómina, rehacer seguridad social y afectar el flujo de caja del negocio.
En Bikans Asesores acompañamos a nuestros clientes para que cada decisión laboral también sea financieramente inteligente.